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2011-2013 Tercera promoción
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| Relato y vanguardia |
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| Mitología y escritura |
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| Digresionario |
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| EdE en EACWP |
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Concursos de la Escuela: Relatos en cadena 2010-2011
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En esta página se irán publicando los resultados semanales de Relatos en cadena.
Cada jueves, a las 10:30 en el programa Hoy por hoy de la Cadena SER, se votarán en directo los ganadores y finalistas de todos los microcuentos recibidos durante la semana.
Navega por los siguiente enlaces para acceder a las bases, la frase de la semana y la información completa del concurso.
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| Ganadores y finalistas: JUNIO, 2011 |
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Ganador 1 del 16/06, semana 28 |
Autor: Jesús Esnaola Moraza S.O.S
Tal vez si hubiera preguntado dónde era el velatorio no habría acabado en aquella sala del tanatorio de Les Corts, besuqueado por desconocidas mientras los hombres se escapaban hacia la puerta para fumarse un pitillo. Sin saber cómo escapar de aquella situación, di el pésame a la viuda, una mujer hermosa, de unos cuarenta años, que me estrechó la mano con mucha entereza y sin una lágrima que pudiera estropearle el maquillaje. Después me acerqué al ataúd, ya tapado, y pude escuchar unos golpecitos tan leves que el murmullo los hacía imperceptibles.
Me volví hacia la viuda y odié haber aprendido morse en el ejército.
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Ganador 2 del 16/06, semana 28 |
Autor: Ricardo Hierro Todo va a ir bien
Tal vez si hubiera preguntado dónde venden setas de confianza, no estaría ahora agonizando, lanzando baba espesa por la boca, a punto de morir en los brazos de una enfermera bellísima que no sabe qué tratamiento darme pero me dice que me calme; una enfermera que se quita la ropa y se mete en mi camilla.
Entra dentro de mí y desciende por mi esófago arrancando los restos de setas envenenadas que discurren por mis entrañas.
Sale toda húmeda, con cara de misión cumplida, y me dice con su voz de campana que todo va a ir bien.
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Finalistas del 16/06, semana 28 |
Autor: Jesús María Benito Regidor Marginado
Tal vez si hubiera preguntado dónde están las llaves me habrían hecho sitio en el corro de sus juegos infantiles. Pero siempre me negué a cantar aquella absurda cancioncita y no quisieron saber nada de mí. Después de muchas inmersiones hasta el fondo del mar, ni Carlitos, ni Carmencita, ni ninguno de ellos encontró nunca las dichosas llaves. Algunas de aquellas niñas vienen ahora por la consulta. A mí lo que siempre me gustó fue jugar a los médicos.
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Autor: José Antonio Montecino Conversaciones triviales
Tal vez si hubiera preguntado dónde ahora podríamos estar en la otra parte del mundo disfrutando nuevamente del verano. Después de planificar aquel robo durante casi seis meses, el día señalado todo salió a la perfección. Yo mismo asumí la responsabilidad de poner a buen recaudo aquel sabroso botín de más de tres millones de euros. Aquel bosque me traía tantos recuerdos que no lo dudé. A setenta pasos exactos del árbol donde besé a Raquel por primera vez, hice el agujero. Semanas después, fue el vecino de al lado quien me habló de la inminente construcción de la autovía, pero no le hice ni caso.
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Ganador del 9/06, semana 27 |
Autor: María Puente Izquierdo Pregunta equivocada
¿Y cuándo será el incendio?, inquirió su esposa. El pirómano torció el gesto, contrariado. Desde que su mujer había descubierto su secreto, éste había pasado a formar parte de las conversaciones cotidianas. Hoy, contestó, justo antes de salir de casa. El pirómano acarició excitado la rasposa piedra de su encendedor mientras imaginaba cómo sería el crepitar de su propio hogar. Esta vez su mujer había errado la pregunta. Tal vez si hubiera preguntado dónde…
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Finalistas del 9/06, semana 27 |
Autor: Raúl Buñuel Roselló Café para dos
¿Y cuándo será el incendio? Pregunta la niña, mirando hacia una silla vacía. Ensaya un gesto altivo mientras, de su cafetera de juguete, sirve dos tazas de humeante y negro café. Luego gira la mesa y, bebiendo de la otra taza y con voz más ronca, más grave que la suya, dice: Pronto pequeña, cuando él esté en casa.
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Autor: Miguel Montañés Esquíroz La batalla de Dumbar
—¿Y cuándo será el incendio?
Su madre bostezaba.
—Quedarán cinco minutos. Ahora es cuando Lord Mottershead mata a Bran Stanley. Andrew Murray y los suyos prenderán fuego a la iglesia enseguida.
Madre e hijo esperaron.
—Por allí vienen.
Las llamas pronto lo envolvieron todo. Entonces la escena se desvaneció. El pequeño miró con ojos brillantes a la mujer.
—¿Volveremos el año que viene?
—Sí, claro.
Recogieron sus sillas plegables y se despidieron de los dos ancianos que hacían lo mismo. El espectro de la Batalla de Dumbar se manifestaba cada 13 de abril desde hacía varios siglos. Pero ya no era igual que al principio.
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| Ganadores y finalistas: MAYO, 2011 |
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Ganador del 26/05, semana 26 |
Autor: Mercedes Jurado Chía La rácana
—¿Puedo quedarme con sus juguetes?
—Claro que sí, hijita.
Dolores, recordó las tres inexpugnables estanterías de muñecas que se exhibían en casa de su suegra. Aunque sobre todo rememoró su cofre de joyas y el Mercedes negro, amén de su cuenta bancaria.
—¡Qué lástima de la abuela, morir quemada, con lo que debe doler eso!
—Sí, hijita, así es la vida.
—¿Y todo lo que hay en la casa será para nosotras?
—Todo, hijita, absolutamente todo.
—Dime, mamá, ¿Y cuándo será el incendio?
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Finalistas del 26/05, semana 26 |
Autor: Álvaro Corcuera Ruiz La cinta blanca
—¿Puedo quedarme con sus juguetes? —preguntó
el niño, con un hilo de voz, acurrucado en una
esquina de la habitación.
El hombre asintió, esbozando algo parecido a
una sonrisa, mientras terminaba de prepararse,
abrochándose la camisa.
—Pero que nadie los vea, ¿está claro? También
son parte de nuestro secreto.
El niño se incorporó y comenzó a recoger
aquellos extraños utensilios que llamaba
juguetes, observándolos uno a uno con sumo
detenimiento.
—¡Eso no! —gritó el hombre.
El niño se asustó y alargó el brazo para
acercárselo. El hombre recogió aquella cinta
blanca y dura y, mirándose al espejo, se la
colocó alrededor del cuello.
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Autor: Silvina Palmiero La gallina Turuleca
—¿Puedo quedarme con sus juguetes?
Ante la pregunta del oficial de policía aeroportuaria, la nena se aferra a su gallinita y su pelota como si fueran únicos en el mundo. La madre, visiblemente molesta, fulmina al hombre con la mirada.
—¿No basta con el equipaje? ¿Tiene que fastidiar a la criatura?
—Señorita, sus juguetes, por favor.
La nena hace pucheros. Aterrorizada, observa cómo el hombre malvado despanzurra a su gallina. Pero recién cuando esos bultitos blancos salen del vientre mutilado, entiende todo y llora sin consuelo... ¡La Turuleca tenía huevitos! ¡Por eso estaba tan gorda y pesada! Pobre mamita, se ha quedado sin pollitos...
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Ganador del 19/05, semana 25 |
Autor: Jesús Arribas Navarro La estrella
—Toca jotas en las noches más tristes para alegrarnos el corazón. Mira, esa estrella de ahí es su pareja de baile. ¿Ves cómo bailan? Si te quedas mirando fijamente, tienen el poder de transformar nuestros peores momentos en el entrañable recuerdo de una inolvidable sonrisa… ¿La ves?
—No la veo, mamá.
—La que más brilla de todas, cerca de la Luna. Ahí es donde vive ahora.
—Entonces, si ya no va a volver, ¿puedo quedarme con sus juguetes?
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Finalistas del 19/05, semana 25 |
Autor: Rosana Alonso Superniña
"Toca jotas", suspira la niña. Los lunes siempre lo mismo, después de la clases de informática, inglés y violín tiene que ponerse el traje de manchega y hale a pegar saltitos al son de la dulzaina. Y los martes peor: toca ballet clásico, gimnasia rítmica y lectura rápida. Y están los miércoles, jueves y viernes, todos ellos llenos de actividades. Los fines de semana debería sentirse feliz y sin embargo, no sabe por qué, siente un vacío que le da miedo. Sobre todo cuando desayuna con esos extraños que le dejan en la mesa un donut seco y un vaso de leche.
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Autor: Raúl Buñuel Roselló Feliz aniversario, maja
Toca jotas otra vez. Como cada 12 de noviembre, el abuelo sube al desván y regresa con su colección de vinilos. Coloca uno en el tocadiscos; la casa, normalmente tan silenciosa, se va llenando de tambores, bandurrias y laúdes. Agarra a la abuela y se pone a bailar; van dando vueltas por todo el salón. De vez en cuando, intenta un salto, pero ya no logra despegar los pies ni un milímetro. Eso no le molesta, se pasará todo el día bailando con esa sonrisa en la cara. Después, cuando el sol se ponga, devolverá la urna a su sitio.
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Ganador del 04/05, semana 24 |
Autor: Fernando Vicente Galve Recortes sociales
«Este gordo ocupa mucho lugar», se queja un
anciano de su compañero de asiento. Al
fondo del bus, dos viejos con sonotone
conversan a gritos. Pero lo peor son los
cantos regionales. No falla: en cada viaje de
Programa de Mayores contra el Déficit
Público, los jubilados cantan. Desde su
asiento, la guía pide un poco de silencio a los
de las sevillanas, pero no callan. Se consuela
al pensar que en unos minutos ella se bajará
y dos o tres curvas más adelante el
conductor despeñará el autobús por un
barranco.
Y vuelta a empezar. El grupo de mañana es
de Teruel. Toca jotas.
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Finalistas del 04/05, semana 24 |
Autor: Alejandro Martínez Turégano la muerte en Benidorm
Este gordo ocupa mucho lugar, podría hacer que le golpearan, pero prefiero perdonarle la vida, como a la señora del perrito, tan feo como ella. Miro al otro lado de la calle y cruzo lentamente. Espero que hoy me dejen descansar en la playa. Es verano y el sol calienta el asfalto, noto el calor bajo las suelas de mis sandalias. He pasado por este lugar cientos de veces, pero hoy un camión no frena, me atraviesa y se empotra en el paseo marítimo. Ya está, hay días en que el trabajo se vuelve rutinario, tedioso. Esto no son vacaciones.
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Autor: Antonio Hernández Orduña BLUF
Este gordo ocupa mucho lugar y no hay manera de hacerle un gol?. Desesperados los alevines del Sagrado Corazón se encuentran una y otra vez con un muro infranqueable, un frontón imposible de superar. De repente el hermano pequeño del capitán, acercándose a gatas a la portería, desata la cuerda del poste que mantiene sujeto al enorme cancerbero y todos observan aliviados como se eleva perdiéndose en el cielo despejado de la mañana soleada.
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| Ganadores y finalistas: ABRIL, 2011 |
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Ganador del 21/04, semana 23 |
Autor: Héctor De Paula Solidarios
Todos apretujados en aquel enorme congelador pronto comprendimos que la única manera de sobrevivir sería mancomunadamente. Varios se acercaron a un hombre gordo en procura de abrigo, una mujer de prominencias generosas reclamó su derecho de estar junto al gordo, entonces un petiso planteó que todos tenían el mismo derecho, debe haber alguien que ordene la situación dijo una maestra autoritariamente, yo tengo experiencia en organizaciones dijo un señor de traje, y a usted quién le pidió nada espetó un joven de ojos azules. Un viejito que no había opinado dijo "este frigorífico no funciona", a lo que se oyó decir, "este gordo ocupa mucho lugar".
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Finalistas del 21/04, semana 23 |
Autor: Nicolás Jarque Alegre Sin papeles
Todos apretujados en aquel enorme
congelador, permanecíamos en silencio.
"Inspección" flotaba en el ambiente. Así la
secretaria más experta en estas situaciones
era la que marcaba los pasos: El contable
administraba el aire, el comercial vendía
optimismo, el técnico mantenía la
temperatura, el ingeniero calculaba el
tiempo que nos restaba y los operarios nos
criticaban. Yo que una vez fui jefe sólo
dejaba pasar el tiempo, imaginándome las
risas de los otros cuando nos vieran salir.
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Autor: Ramón Martín Hernández Protagonismo
Todos apretujados en aquel enorme congelador, en silencio, tratando de oir cualquier
cosa que ocurriera fuera, pero escuchando sólo el ruido de un motor próximo. Tres
tipos encapuchados armados con pistolas irrumpieron en el restaurante, uno nos condujo
a los cocineros y camareros a la cámara, los otros dos se debieron quedar desvalijando
a los clientes en el comedor. Nos dijeron que esperáramos allí dentro veinte minutos.
Yo ni frío sentía, a pesar de ser el último mono, un simple pinche, todos me miraban
con una cierta ansiedad: yo era el único al que no le habían quitado el reloj.
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Ganador del 14/04, semana 22 |
Autor: Gabriel de Biurrun Baquedano Selección
Un apuesto joven al que besó en los labios con dulzura, un hombre casado, feo pero tierno,
al que no besó, pero cuya larga cabellera rubia le hizo cosquillas un momento; un señor
mayor con una voz muy bonita, un adolescente encendido y unos siameses prodigiosos.
Incluso una chica de risa seria y contundente. Todos elegidos, todos candidatos a una
segunda oportunidad entre los brazos de Matilde Urbach. Todos apretujados en aquel
enorme congelador.
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Finalistas del 14/04, semana 22 |
Autor: Alberto Corujo Corteguera Hagan juego
Un apuesto joven, al que besó en los labios con dulzura, también quedó prendado de
sus encantos. Corrió la voz en el pueblo. Comenzaron las apuestas. A medida que
transcurrían los días el nerviosismo era cada vez más palpable. Hasta que, una mañana,
el posadero anunció lo inevitable, y todos pudieron respirar tranquilos. Don Vicente
ganó la porra: dos meses de infructuoso galanteo y final trágico con disparo
en la boca.
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Autor: Pablo Rojo del Río Besos de princesa
Un apuesto joven al que besó en los labios con dulzura se fue transformando poco a
poco en algo parecido a un sapo: primero, los ojos amarillentos; luego, escamas por
toda la piel. La princesa no pareció sorprenderse. En lugar de croar, el sapo puso
rumbo a la salida dando pequeños botes, en silencio. Cogió al sapo por una de sus ancas
y lo arrojó al estanque desde su ventana, junto a los otros sapos. Cada vez tardaban
menos en transformarse.
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Ganador del 07/04, semana 21 |
Autor: Agustín Manzano Robles Deducción lógica
Ella sabrá lo que hace, me dijo Pedro, cuando vimos a aquella joven saltar con su camisón
blanco desde una ventana de la novena planta del hospital Virgen de las Nieves.
Y estaba en lo cierto, tuve que admitir, cuando la observamos posarse suavemente
junto a un apuesto joven al que besó en los labios con dulzura.
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Finalistas del 7/04, semana 21 |
Autor: Paloma Hidalgo Díez El atrevido
Ella sabrá lo que hace, si mi madre no me deja salir tampoco el próximo sábado,
le voy a demostrar de lo que soy capaz. Empezaré a volver a casa mañana mismo
más tarde de las diez, puede que de las once. No la dejaré que vuelva a elegirme
la ropa, ni siquiera los zapatos Y el día de mi cumpleaños las velas las soplaré yo
solito, las cuarenta y dos.
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Autor: Joaquín Valls Arnau El rebaño
—Ella sabrá lo que hace, que por algo es la más anciana –pensó la que iba en segundo lugar—. Lo mismo rumió la tercera, pese a que ya había perdido de vista a las dos que la precedían. Igual les pasó a las siguientes, a excepción de una que, despistada de natural, se había apartado un instante del grupo para comer un diminuto brote verde. Cuando alzó la cabeza descubrió, asombrada, que todas sus compañeras habían desaparecido de pronto como por arte de magia. Nunca llegó a saber que yacían, apiladas unas sobre otras, al fondo del acantilado.
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| Ganadores y finalistas: MARZO, 2011 |
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Ganador del 24/03, semana 20 |
Autor: Víctor José Menargues Ramon Cabezota
A mi mujer no le gusta que le fastidie sus estrategias. ¡Dios me libre! Con esta crisis,
hace seis meses se empeñó en quedarse embarazada. Cabezota que es. Durante quince noches
me puso a la tarea. Ahora estoy en el paro, y en su empresa andan con expedientes de
regulación de empleo. Pero ella es como si viviera en otro mundo. Ayer le pregunté:
—¿Qué te ha dicho el ginecólogo?
—Que todo va normal.
—¿Y tu jefe?
"Tranquila, ¿cómo voy a despedir a la madre de mi hijo?".
No seré yo quien le fastidie su estrategia. Ella sabrá lo que hace.
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Finalistas del 24/03, semana 20 |
Autor: Rosana Alonso Performance
A mi mujer no le gusta que le fastidie sus estrategias, por eso no dije nada cuando le
propuso a la vecina del quinto que ejerciera de hija a cambio de una paga semanal. Pero
la vecina encontró trabajo y dejó de venir, así que puso carteles por todo el barrio
solicitando gente para un puesto indefinido. Ahora tenemos una hija divorciada y madre
de adolescente problemático, una nuera en rehabilitación y hasta una nieta nigeriana de
dos años a la que llevo al parque. El caso es que a ratos me parece que los conozco de
toda la vida y juraría que ayer el chico me abrazó con auténtico cariño.
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Autor: Ernesto Ortega Garrido Y así pasamos los años
A mi mujer no le gusta que le fastidie sus estrategias.
Cuando vamos al cine, la espero dentro. Llega con las luces apagadas y, como
una desconocida, me pide que me levante para dejarla pasar, rozándome con sus
caderas para iniciar un juego que dura toda la película. Si vamos de compras,
me sigue de cerca, observándome entre los maniquíes. Cuando entro a un probador,
se cuela detrás de mí y, haciéndose pasar por una dependienta, me pregunta si quiere
que me arregle los bajos. Eso sí, ella siempre vuelve a casa antes que yo y me recibe
a gritos: "¿De dónde vienes a estas horas?" Y así, pasamos los años.
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Ganador del 17/03, semana 19 |
Autor: Miguel Ángel Gayo Sánchez Mujer estratega
Totalmente descabellada me pareció esa idea. Pero mi mujer insistió y marcó la estrategia: "Cuando vengan los del juzgado te metes en la cama y te haces el enfermo". Mi mujer es de armas tomar. Cuando se presentaron acompañados del representante del Banco y la empresa de mudanzas se le alteró la pose. En el trasiego de la disputa se olvidaron de mí y acabé en un frío almacén municipal de muebles. ¿Debo seguir arropadito en la cama sin decir nada? Ahora me surge la duda. A mi mujer no le gusta que le
fastidie sus estrategias.
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Finalistas del 17/03, semana 19 |
Autor: Verónica Martín Martín ¡Sorpresa!
Totalmente desnuda, salvo por unas sandalias de Kitty, mi hermana entró al salón, justo cuando la abuela soplaba un 84. Tía Memé derramó la copa de champán sobre la alfombra que mamá adoraba como a una reliquia. Mis primos mayores se dieron codazos y yo, de rodillas en el sofá, tardé unos segundos en descubrirla y me desgañité con un solitario "cumpleaños feliz". A pesar de sus pechos voluminosos, todos fijaron la vista en la curva por encima de su ombligo. Abuela se ajustó las gafas y, dirigiéndose a mi madre, preguntó:
—¿Pero la niña no estaba estudiando en París?
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Autor: Joaquín Valls Arnau Muerte accidental
Totalmente calcinado hallaron sobre una hamaca, en el patio trasero de su casa, el cuerpo de Braulio, sin otros oficios conocidos que los de merodeador de tabernas y perdonavidas. La mujer y las hijas declararon a la policía, entre lágrimas, que probablemente se había quedado dormido mientras fumaba una faria. Ningún vecino, familiar o conocido contradijo su versión, aunque todos sabían que no había fumado en su vida.
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Ganador del 10/03, semana 18 |
Autor: Meritxell Talavera Fusté Adiós, Panchito
Con este amargor tan extraño, mi boca suelta la mentira, intentando ocultar la última evidencia del delito. Él frunce el entrecejo y somete la pecera a un severo escrutinio. A lo lejos, oigo la cadena del wáter y mi mujer aparece en el pasillo para tranquilizarme con una tensa sonrisa. Sin pruebas, no hay crimen. Es su palabra contra la nuestra. No sé por qué estoy tan nervioso.
—Papá, ¿estás seguro de que los peces se encogen si no comen lo suficiente? —me pregunta con el maquiavélico escepticismo que poseen los niños de cinco años.
Trago saliva.
—Totalmente.
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Finalistas del 10/03, semana 18 |
Autor: Raúl Buñuel Roselló Sólo amargor
Con este amargor tan extraño en la lengua, vuelves a probar. Sumerges la cuchara en el tarro de miel; la sacas rebosante y te la metes en la boca. Aprietas los dientes y esperas, esperas que llegue el sabor correcto. Nada, solo amargor. Escupes y lanzas el tarro al suelo.
Escuchas algo en el cuarto. El ruido debe haberle despertado, piensas. Abres la puerta. Ahí está, en su cuna. Al encontrar tu mirada, sonríe y levanta las manos. "Ma-má". Le observas, desde lejos, moviéndose como si fuera un enorme insecto. Aprietas los dientes y esperas?
Nada.
Cierras la puerta.
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Autor: Olga Alonso Ortega Os echo de menos
Con este amargor tan extraño regresará a casa. Ha sido la primera y las siguientes serán peor, lo sabe.
Por la tarde, cogerá el teléfono y llamará y preguntará por todos. Les contará que ahora tiene un horario más flexible en el trabajo, que aprovechará unos días para hacer turismo por la isla, que no se imaginan
lo bonito que se pone Tokio en primavera. Que les echa de menos... Sentirá como sube la fiebre, como quema. Y pensará que debe colgar enseguida, antes de vomitar otra vez.
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Ganador del 03/03, semana 17 |
Autor: Adriana Gabriel También quería amor
¿Por qué me mira así? Está cada vez más rara, más loca. Si sólo hay que verla ahí sentada,
mirándome expectante, sin probar bocado, muda. Aunque esto es de agradecer, porque cuando
abre la boca es para exigir. Como el otro día, que va y me dice: "yo quiero amor".¡Amor!
Nada le basta, ahora también quiere amor. Yo, en cambio, ¿qué pido? Nada, que no salga,
que tenga mi ropa limpia, la casa ordenada, la comida en la mesa cuando llego. Pero si
es que ni siquiera me quejo cuando sabe mal, como ahora, con este amargor tan extraño...
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Finalistas del 03/03, semana 17 |
Autor: José Delclaux Abad Muérete ya
—¿Por qué me mira así? —le preguntaba mamá al aire. Estaba tirada en el suelo, borracha como
una cuba, a las diez de la mañana.
—Mamá —le dije yo—, ¿por qué no te mueres?
Ella extendió el brazo hacia mí, suplicante.
Luego lo bajó y, con mucha suavidad, comenzó a acariciarme los zapatos.
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Autor: Benita Isabel Campos Alcázar Para que me recuerdes
—¿Por qué me mira así?— preguntó desconcertado.
Manuela con delicadeza lo besó en las mejillas.
—¿Por qué no me contesta?— le dijo intrigado.
Manuela la besó las manos asiéndolas con las suyas.
—¿Por qué me besa? —le solicitó extrañado mientras cerraba los ojos.
Manuela le acarició la frente con sus labios tiernos.
—¿Por qué me hace esto?— musitó.
—Para que me recuerdes, padre, para que me recuerdes.
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| Ganadores y finalistas: FEBRERO, 2011 |
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Ganador del 17/02, semana 16 |
Autor: Rosana Alonso Lo uno y lo múltiple
«Desde que tengo turno de noche apenas coincidimos en casa y creo que esa situación es la causante
del fenómeno. Mientras hacía la ronda de madrugada, pensé en mi mujer y la imaginé dormida en mi
lado del colchón. Fue tan fuerte la nostalgia de su cuerpo que me desdoblé en otro yo apasionado que
corrió a acurrucarse junto a ella. Ahora no paro de escindirme, tengo varios clones repartidos por
la ciudad cumpliendo mis deseos. Uno incluso ha empezado Filosofía pero ayer, viendo el telediario,
creí reconocerme en el atracador que grabó la cámara de seguridad del banco. Estoy preocupado,
usted me comprende, ¿verdad? ¿Por qué me mira así?»
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Finalistas del 17/02, semana 16 |
Autor: Fernando Vicente Galve Planificación familiar
Desde que tengo turno de noche apenas
coincidimos en casa. Me doy cuenta cuando
regreso y tengo que dar dos vueltas a la
llave: ella ya se ha marchado. En la nevera
hay una nota: «Te he dejado los huevos
preparados. Un beso». No me apetece
desayunar y me voy directamente a la
habitación. Mientras me pongo el pijama
pienso en que no es el mejor momento para
tener hijos, pero no tengo ganas de volver a
discutirlo. Así que me acerco a la cuna,
esparzo mi esperma sobre los huevos que ha
puesto y me meto en la cama.
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Autor: Raúl Buñuel Roselló Incompatibles
Desde que tengo turno de noche apenas coincidimos en casa.
Esta mañana, cuando he llegado, se estaba duchando. He metido el mono negro y el pasamontañas en el cesto de la ropa sucia.
Luego me he tumbado sobre la cama. Estoy molido, la pared que he escalado esta noche era casi plana.
Ella sale de la ducha y se tumba a mi lado. Pregunta:
—¿Qué tal la noche?
Le coloco frente a la cara un diamante del tamaño de una nuez. Sonríe y empieza a vestirse.
—Como hayas dejado una huella —dice poniéndose la placa de comisario—, se te va a caer el pelo.
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Ganador del 10/02, semana 15 |
Autor: Cristina Carballo Rubira La cajera
Le cobran en aquella fila de la izquierda, si no le importa. Cuando llega mi turno, la cajera se pone
colorada. Me cobra el paquete de chicles mientras me sonríe tímidamente. Todas las mañanas voy al
supermercado sólo para verla. Desde que tengo turno de noche apenas coincidimos en casa.
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Finalistas del 10/02, semana 15 |
Autor: Ricardo Álamo González Una película de las de antes
—Le cobran en aquella fila de la izquierda, si no le importa.
Obediente, el señor García se pone en la cola. En el carrito lleva un secador de pelo, unas tijeras
y un set completo de maquillaje de señora. Mientras espera, hace memoria. Le falta el conjunto de bragas
y sujetador negros, más unas medias térmicas a juego. Este invierno está siendo muy frío. Tal vez debería
comprar también una toquilla de lana o una bufanda. En fin, ya verá. Ahora, lo primero es ir a su casa,
sacar el cadáver de su madre de la despensa y maquillarla. Esta noche, después de cenar, verán juntos
una película de las de antes.
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Autor: Álvaro Corcuera Ruiz La niña del cráneo rasurado
—Le cobran en aquella fila de la izquierda, si no le importa.
Anonadado, y todavía con el susto del accidente corriendo por sus venas, se dirigió al final de la cola,
escuchando los lamentos y sollozos de la mayoría de la gente. Le impresionó sobremanera la joven madre
ensangrentada con sus dos hijos pequeños, uno de los cuales sostenía su propia cabeza entre sus piernas.
La última era una niña con una gorra que cubría su rasurado cráneo. Lloraba mientras le explicaba que
no tenía dinero para pagar.
—Descuida cariño —le dijo—, no es dinero lo que quieren.
Le dio la mano y la niña, sin saber muy bien por qué, sonrió.
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Ganador del 03/02, semana 14 |
Autor: Chelo Sierra López Clientes satisfechos
—La bala, en la sien, Sr. García. Hágame caso, si de verdad quiere morir, dispárese en la sien —le explicó
al otro lado del mostrador un hombre bien trajeado—. Puede que en el corazón sea más romántico y
en el estómago más ostentoso, no lo niego pero, seamos realistas, estas sutilezas ya nadie las advierte
y, si vamos a lo que vamos, la sien es infalible: tradicional pero infalible. Le irá genial, ya lo verá.
—Muchas gracias, así lo haré, ¿cuánto le debo? —le dijo satisfecho el Sr. García.
—Le cobran en aquella fila de la izquierda, si no le importa.
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Finalistas del 03/02, semana 14 |
Autor: Álvaro Corcuera Ruiz Por la paz, una Ave María
La bala, en la sien, comenzaba a impacientarle. De camino a casa, miraba ensimismado por la ventana del autobús, acariciando el orificio de entrada, todavía con sangre húmeda alrededor. ¿Cómo explicárselo a su mujer? Se iba a poner histérica y armaría la de Dios es Cristo. Total, ¡por un simple proyectil! Pero por mucho que tratara de encontrar una historia con un mínimo de credibilidad, no daba con ella y sólo pensaba en la bronca que le caería. Entró sigiloso en la casa, se limpió la sangre, se puso una tirita, gritó, esperó, buscó a su mujer, la besó y exclamó: "¡Maldito mueble del baño!".
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Autor: Mª Ángeles Díez Mendoza La bala, en la sien
La bala, en la sien. Si apretaba el cañón justo ahí, la carne se hundía un poco, dejaba una ligera marca.
Apretar y levantar, apretar y levantar, y de repente, ¡bang!... y te mueres. Ella empezó a gemir.
Al ver que empezaba a lloriquear se apartó un poco. Así, tumbada, parecía una cosa ajena a él.
Aburrida.
Le susurró: no pedí que vinieras. Y volvió a apuntarla, mirándola, fascinado. De repente, oyó la llave
en la puerta, y salió de su ensoñación.
—Ya estoy aquí. ¿Estabas jugando, vaquero? ¿Ha llorado?
—No, mamá. ¿Puedo seguir viendo la tele?
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Ganador del 20/01, semana 13 |
Autor: Victoria Trigo Bello Unidad indivisible
Todo el mundo sabía que era una mujer bala, pero él,
ciego de amor, separó las dos partes. La mujer se le clavó en el alma.
La bala, en la sien.
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Finalistas del 20/01, semana 13 |
Autor: Carmen Guerrero Moreno Una bala perdida
Todo el mundo sabía que era una mujer bala, solo había que mirarle la cabeza como embutida en
un casquete metálico. La llevamos a la oficina de objetos perdidos después de encontrarla
impactada entre las calabazas del huerto. Pasaron meses hasta que apareció un tipo con olor
a pólvora preguntando por su mujer a la que había extraviado por un error de cálculo. Ante su
presencia siguió emboscada en su casquete estupefacta como una bala perdida. No es ella, dijo,
exhalando un suspiro de alivio. Pero antes de que traspasase
el umbral, una voz metálica exclamó: "Luis, mientes peor que disparas". Y se la tuvo que llevar.
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Autor: Ernesto Ortega Garrido Radiografías
Todo el mundo sabía que era una mujer bala lo que llevaba incrustado a la izquierda del corazón,
justo debajo del hombro. Lo descubrieron en las radiografías que se hizo para averiguar qué le producía
ese extraño dolor, que le aquejaba en las tardes de lluvia. Él la reconoció enseguida, cuando apareció
con ese aspecto fantasmagórico, sonriendo en negro y blanco a la cámara. Se llamaba Marta y había
sido un antiguo amor juvenil de esos que duran lo que dura un tubo de pasta de dientes. No dijo nada,
simplemente recortó un trocito de la radiografía y se lo guardó en la cartera.
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Ganador del 13/01, semana 12 |
Autor: Emilio González El hombre bala
Nadie, en varios kilómetros a la redonda, sabría decir su nombre. Pero por su capa roja y su casco en
forma de cono, todo el mundo sabía que era un hombre bala. Esta vez había aterrizado en el pajar de
alguna solitaria granja de Arkansas. Se incorporó y se sacudió el traje volador, percatándose de que
alguien le estaba observando. Una mujer le miraba con ojos curiosos. Él no la conocía de nada y tampoco
nadie en varios kilómetros a la redonda, sabría decir su nombre. Pero por su capa roja y su casco de cono,
todo el mundo sabía que era una mujer
bala.
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Finalistas del 13/01, semana 12 |
Autor: Teresa García Rodrigo Falsas esperanzas
Nadie, en varios kilómetros a la redonda, sabría decir su nombre.
La niebla desapareció y allí estaba.
La suerte llegó con él, el pueblo se enriqueció, la lotería, una herencia de algún pariente lejano, una patente…
Los afortunados se marchaban, tenían que arreglar sus papeles.
El camino a seguir era el mismo para todos, desaparecían entre las sombras.
Por último, cuando ya sólo paseaba el por las calles desiertas, la niebla regresó.
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Autor: Ricardo Sanz Molpeceres Las aguas verdes
Nadie, en varios kilómetros a la redonda, sabría decir su nombre, ni dónde nació, ni por qué se quedó
a vivir en esa recóndita cala, al abrigo de una cueva que acabó convirtiendo en su hogar. Él cinceló
las estatuas que está filmando. Esos marineros que salen del agua arrastrándose y escupiendo sal no
son estatuas, ¿sabe? Son roca madre, acantilado pulido por su mano maestra.
Un poco más adelante encontrará el escoplo clavado aún. Yo creo que el mar no aguantó la envidia.
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Ganador del 06/01, semana 11 |
Autor: Agustín Manzanet Especies autóctonas
—Una semilla en esta tierra desolada no bastará. Los del laboratorio recomiendan probar al menos la XY12
y subsiguientes.
Matías, hasta entonces abrumado por la jerga de aquellos hombres, se atrevió a preguntar:
—¿Qué semillas son ésas? ¿Y por qué dicen ustedes que ésta es una tierra desolada?
Hubo risitas conmiserativas. Le respondió el nuevo alcalde:
—Abuelo, usted déjenos a nosotros. Al progreso no hay quien lo pare.
Hoy, del pueblo quedan cuatro casas deshabitadas, el pinar calcinado y una urbanización a medio
construir. Cuando rompe el alba se oye trinar un pájaro. Nadie, en varios kilómetros a la redonda,
sabría decir su nombre.
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Finalistas del 06/01, semana 11 |
Autor: Antonio Toribios Ego te absolvo
Una semilla en esta tierra desolada es como un perdigón. ¿Verdad, don Esteban? Ni uno ni otra darán
fruto. Es igual que lo riegues. No sirve de nada sacar al Santo. La lluvia sólo sirve para que se formen
barrizales. ¿Verdad? Polvo somos. ¿No, padre? Pulvis es et in pulverum reverteris.
Usted lo dice mucho, lo sé de cuando ayudaba en misa. ¿Se acuerda? El amo era malo, padre, no tenía
caridad, ni siquiera una pizca. Ahora volverá a ser tierra y Dios tendrá materia con que hacer
hombres mejores. ¿A que sí? Para Él será fácil; tendrá que quitar eso sí los perdigones.
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Autor: Jesús María Benito Regidor Unicornios
—Una semilla en esta tierra desolada; eso es lo que somos —le dice el filósofo a la poetisa.
Mientras, calienta con su mechero la cucharilla oxidada. A ella le tiemblan las manos preparando
la jeringuilla. Sentados sobre un montón de escombros, con la espalda apoyada en una tapia ruinosa
y pintarrajeada, comparten su viaje cotidiano a ningún lugar. Hace frío. Algunos perros se acercan
husmeando hasta sus zapatillas embarradas.
¡Déjalos! No los espantes le dice la poetisa al filósofo—. Los unicornios siempre traen buena suerte.
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| Ganadores y finalistas: DICIEMBRE, 2010 |
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1er. ganador del 23/12, semana 10 |
Autor: Rosana Alonso Errantes
"Más tarde, con el tiempo, plantaremos un árbol", dijo mi padre con las manos apoyadas en las caderas.
Miró a su alrededor: nuestras maletas, el viejo coche, mi madre entrando en aquella casa igual de sucia
y abandonada que las anteriores, y mi hermana con la sonrisa petrificada en los labios. Luego, como
siempre, oteó el horizonte y nos guiñó un ojo antes de empezar a meter el equipaje en nuestro nuevo
hogar; así solía llamarlos. Como si no pasara nada, como si creyera de verdad que alguna vez iba a
crecer una semilla en esta tierra desolada.
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2º Ganador del 23/12, semana 10 |
Autor: Ángel Almodóvar Castro En el espejo dice romA
Más tarde, con el tiempo, plantaremos un árbol. Y te aseguro que antes habremos compartido
infinidad de sentimientos; nos dedicaremos miles de "te quiero"; tendré que enamorarte; nos
acostumbraremos a incomodarnos si no nos vemos; conseguiré hacerte reír; superaré ese tiempo
canalla donde te seré indiferente; me conformaré con aprenderme tus horarios; seremos tan sólo
holas y adioses, qué frío hace y parece que no va a llover. Ya lo verás. Pero ahora toca
llenarme de valor y bajar al segundo, llamar a tu puerta y pedirte, no sé, quizás un poco de sal.
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Finalistas del 23/12, semana 10 |
Autor: Catalina Morey Jover Las prisas
Más tarde, con el tiempo, plantaremos un árbol pero, por ahora, pisa bien la tierra y pon encima
aquellas macetas de allí. Tranquilízate ya y, por Dios, tapa bien esa mano.
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Autor: Miguel Torija Martí El muro
—Más tarde, con el tiempo, plantaremos un árbol, de momento nos tendremos que conformar con esto
—dice el padre tomando al hijo del hombro. Entonces los dos giran la vista hacia su obra.
Saben que el árbol no se parece al que ocupó aquel lugar pero eso no importa.
—Tenemos que marcharnos antes de que amanezca —dice el padre comenzando a recoger los botes
de spray del suelo. El niño no reacciona, mantiene la mirada fija en el muro a pesar de que
su padre ha dejado de enfocarlo con la linterna. Por un momento ha creído, ha querido ver
mecerse las ramas del olivo.
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Ganador del 16/12, semana 9 |
Autor: Natalia Benítez de Tena El árbol
Recuerda a papa que baje la tapa, siempre hay ruidos extraños ahí
abajo, y es mejor ignorarlos, no quiero que te dañen, ni que
te vuelvas loco pensando, y cuando juegues con el balón
ten cuidado, que no se cuele dentro. Por eso es mejor que
siempre esté cerrada. Ya verás como pronto, crecerá la maleza
sobre ella, es cuestión de esperar.
Más tarde, con el tiempo, plantaremos un árbol.
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Finalistas del 16/12, semana 9 |
Autor: Pablo de la Rúa Un cuento
Recuerda a papá que baje la tapa, que
compre las pilas, que encienda la
calefacción a media tarde, que saque los
platos del lavavajillas, que estire las sábanas,
que guarde las zapatillas, que recoja tus
juguetes, que cuelgue sus sueños en el
armario, que apague su tristeza, que meta
en el cajón su mal humor y, por supuesto,
recuérdale que te de un beso de buenas
noches y que deje la luz encendida cuando
el lobo se haya escondido en el armario.
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Autor: Manuel Merenciano Felipe La lista de la compra
Recuerda a papá que baje la tapa. Es mejor que pase desapercibido
ante los vecinos. Dile que no traiga más raspas de sardina, que
las mondas de patata roja son ideales para el puchero y que nos
vendría muy bien algún hueso de jamón. La linterna está en la
mesita. ¡Ah!, y que no olvide que el camión de la basura pasa sobre
las once, a ver si vamos a tener un disgusto.
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| Ganadores y finalistas: NOVIEMBRE, 2010 |
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Ganador del 25/11, semana 8 |
Autor: Víctor Gutiérrez Sanz Extraños
Esta mañana he vuelto a encontrar la tapa del váter levantada, la ducha goteando y
el espejo empañado con una nota escrita en tinta de vapor de agua. "Te quiero" ponía.
En la mesa de la cocina el zumo de naranja natural, el café en el microondas y el
periódico sobre la silla. Desayuné y cuando me quise dar cuenta ya tenía que ir a
recoger al niño al colegio. Le di de comer. Le ayudé a hacer los deberes. Hice la cena
y la dejé en el frigorífico. Antes de irme a trabajar di un beso a mi hijo y le dije:
"recuerda a papá que baje la tapa".
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Finalistas del 25/11, semana 8 |
Autor: Gonzalo De la Rubia El Hijo Del Jefe
Esta mañana he vuelto a encontrar la tapa del váter levantada, el vómito reseco, una
botella tiritando en el lavabo, el brillo del metal crispado y ella vacía en la púrpura
bañera. Abre los ojos y me ve, sonríe. Aquí no existe el miedo. No ve la desolación,
no escucha llantos ni lamentos, a mí siempre me torturan, nunca los olvido. Arrastrando
los pies la acompaño y se acomoda, era la última de mi lista de invitados, ha sido una
noche larga. Ya me lo dijo mi padre, "eres lo que haces". Nunca me gustó el negocio familiar.
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Autor: Manuel Pereiro Vázquez Sospecha
Esta mañana he vuelto a encontrar la tapa del váter levantada. Es algo que me enerva:
cuando mis hijos vivían en casa era motivo de bronca constante, pero hace tiempo que
se han ido, con su madre. Es un misterio lo de la tapa. Estoy en bata y el gato ronronea
mientras se frota en mis piernas.
Los gatos, dicen, son animales muy escrupulosos y la mente se me va en razonamientos imposibles.
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Ganador del 18/11, semana 7 |
Autor: Javier Nuño Rodríguez Manías
A mí me empiezan a entrar dudas de que se haya ido para siempre. Esta mañana he vuelto a
encontrar la tapa del váter levantada.
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Finalistas del 18/11, semana 7 |
Autor: María del Mar Saldaña Asensio Voces
A mí me empiezan a entrar dudas cuando miró por la ventana enrejada y veo el bosque solitario.
Dijeron que me llevarían a casa, me lo prometieron, pero está claro que me volvieron a engañar.
No quieren que cuente la verdad. Temen que pueda descubrirlo todo. Apenas recuerdo como llegué
hasta aquí. Llevo años torturada en soledad, aislada de las personas, del mundo. Intento
resistirme, pero ellos son más fuertes. Me inmovilizan con gruesas correas y me envenenan
con pastillas de colores. Ineptos, creen que así dejaré de oírte.
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Autor: Francisco José Rubio Consuegra ¿Existen?
A mí me empiezan a entrar dudas. Unos dicen que sí, otros que no. Alguno asegura que los ha
visto. Por eso, este año me quedé despierta, y cuando entraron le pregunté al primero:
-Baltasar, ¿los padres existen?
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Ganador del 11/11, semana 6 |
Autor: Andrea Alfaro ¿Quién eres?
Rutinariamente intercambio sus pulseras identificativas. Es un juego que empezamos cuando éramos pequeñas. Hoy la gente sigue sin distinguirlas, ni siquiera nuestra madre, pero en el fondo son muy distintas. María es muy lista y mucho más lanzada, por eso se sacó su carrera y la de Inés, el carnet de conducir de las dos, incluso tuvo su primera relación sexual y la de su gemela. A veces parece que no conozco a Inés o que no existe. Y no, no existe. María me llama para decirme que ha muerto, pero a mí me empiezan a entrar dudas.
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Finalistas del 11/11, semana 6 |
Autor: Antonio Ramírez Ruiz Arriba y abajo
Rutinariamente, intercambio sus pulseras
identificativas sabiendo que cometo una
gran injusticia, pero las órdenes del jefe
fueron muy claras.
-Si arriba esta lleno, les cambias las pulseras
y los mandas abajo-.
Da pena leer esos informes impolutos, ves
gente que ha seguido nuestros criterios al
pie de la letra y al final no les ha servido
para nada, pero no seré yo el que le lleve la
contraria, con la de sacrificios que me ha
costado conseguir este puesto, además, el
anterior lo hizo y no le he vuelto a ver por
el purgatorio. Y aquí se vive muy bien.
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Autor: Kike Parra Veïnat Decisión
Rutinariamente, intercambio sus pulseras identificativas nada más los traen a la sala de recién nacidos. Así que aún no me explico cómo aquella mujer se dio cuenta. No paraba de decirme que no era su hijo. Que no era su bebé. Eché una mirada a la habitación antes de contarle lo que decía el informe del doctor sobre su verdadero hijo. También ella miró a su alrededor mientras lo abrazaba con todas sus fuerzas.
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| Ganadores y finalistas: OCTUBRE, 2010 |
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Ganador del 14/10, semana 5 |
Autor: Manuel Nicolás Andreu De dioses y monstruos
Algunos lloran enseguida si el médico les da unas palmaditas en el culo. A otros los
tenemos que asistir con oxígeno, por culpa del meconio o las vueltas de cordón. Me
gusta ver cómo los familiares se quitan la palabra de la boca unos a otros para decidir
a quien se parece más cuando, emocionados, los ven por primera vez. Es dulce observar
lágrimas de alegría resbalando por cauces de los que casi siempre se adueña la tristeza.
Y, cómo no, me entusiasma imaginar cuáles serán sus vidas cuando se hagan adultos, cada
vez que, rutinariamente, intercambio sus pulseras identificativas.
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Segunda ganadora del 14/10, semana 5 |
Autor: Rosana Alonso La fila
Algunos lloran por la noche, puedo oler el miedo y la angustia que destilan sus cuerpos.
Se oyen los gritos de las patrullas que vigilan para que nadie se cuele. Al amanecer,
trepo al árbol más alto y observo la línea que formamos. Se extiende delante de mí perdiéndose
en el horizonte. Y si miró hacia atrás compruebo que continúa hasta donde alcanza la vista y
más allá. Entonces me bajo y empiezo a reír con todas mis fuerzas, el cuerpo temblando hasta
que ella me calma, me coloca en mi sitio y me asegura que vamos en la dirección correcta.
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Finalistas del 14/10, semana 5 |
Autor: Elena Casero Viana El pañuelo de hilo
Algunos lloran, sobre todo las señoras de buen corazón que se arrebujan en sus abrigos de
pieles, tiritando de tristeza y enjugándose cuatro lagrimillas mientras observan la escena
del indigente destripado en medio de la calle, reteniendo el tráfico que lo rodea, atropellado
frente a la puerta de la iglesia, protegido por un chucho desgreñado que no para de aullar.
Tapándose la boca con un pañuelito de hilo dice una:
—¡Qué lástima! Alguien debería llamar a la perrera.
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Autor: Cristina Carballo Rubira El viaje
Algunos lloran, otros se acurrucan, intentando escapar del miedo y del frío. Se acomodan
como pueden, luchando por conseguir un poco de espacio. Un soldado empuja a una anciana
de mirada perdida para que se haga un lado: en el camión todavía cabe más gente.
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Ganador del 07/10, semana 4 |
Autor: Ismael Hevia Galicia Patrulla nocturna
Como los ángeles al caer el sol replegábamos alas volviendo a la base y la
jungla volvía a pertenecer al Vietcong. A nadie le gustaban las patrullas nocturnas.
Oíamos cosas. No los sonidos de la naturaleza. Cosas. Como susurros.
Una noche de patrulla vi a Ted mortalmente pálido. No quería hablar. Insistí hasta que me dijo:
—Mi abuela me llama —le miré sin entender—. Está muerta, Jim. Muerta.
Esa noche pisó una mina y murió.
Durante la patrulla nocturna de hoy he escuchado a Ted diciéndome:
—Habéis muerto todos, Jim.
Nada ha sucedido. Creo que nadie piensa descansar. Seguimos caminando silenciosos
entre la niebla. Algunos lloran.
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Finalistas del 07/10, semana 4 |
Autor: Jesús María Benito Regidor Circunstancial de lugar
Como los ángeles al caer el sol, que, convocados al sueño por las trompetas vespertinas,
dan tregua a su batalla cotidiana con la muerte, y recogidas sobre el pecho sus alas doloridas,
se acurrucan al cobijo de la bóveda celestial, al amparo del Altísimo que por ellos vela,
así, con la misma seráfica dulzura, duermen los niños en el basurero.
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Autor: Enrique Mochón Romera Luz cegadora
Como los ángeles al caer el sol, Ruth y
Judith contemplaban lánguidas el ocaso
mientras los últimos rayos del día
incendiaban sus cabellos rojos. Aquel viaje
se estaba haciendo muy pesado, con aquella
carretera interminable y papá repitiendo
todo el rato las frases que mamá leía de ese
libro viejo y manoseado. Estaban cansadas y
aburridas. Y cuando papá tomó aquel camino
oscuro y estrecho, sintieron miedo también.
Ya era noche cerrada cuando pararon en el
claro de un bosque y él bajó del coche.
Mamá se quedó dentro, rezando. Papá
rebuscó algo en el maletero antes de decir
a las niñas que salieran.
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| Ganadores y finalistas: SEPTIEMBRE, 2010 |
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Ganador del 23/09, semana 3 |
Autor: José Manuel Garrido Verdugo Sucu Lento
Y dio otro bocado.
Y mientras masticaba, pensó si lo que hacía tenía sentido.
Y comenzó a contar, en sentido inverso, desde cien.
Y buscó sabores, puliendo cada milímetro de sus encías con la lengua.
Y sonrió a quienes, maniatados, se le acercaron.
Y anotó mentalmente en qué lugar de sus desnudeces mordería.
E incluso, sin que casi se notara, saludó a algunos moviendo la cabeza.
Y tragó, con la ayuda de un sorbo de vino.
Y pudo notar la tirantez de su estómago.
Y lo digirió todo.
Y se levantó.
Miró al horizonte y se fue, como los ángeles al caer el sol.
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Finalistas del 23/09, semana 3 |
Autor: Francisco Javier Guillén Domínguez De limón
Y dio otro bocado al bizcocho de limón preguntándose para qué demonios había dejado su mujer el matarratas sobre la encimera.
—Parece que la muy zorra tiene ganas de encontrarse mañana algún bicho muerto en la cocina. Ojalá sea gordo.
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Autor: Alejandro Borrell Bas Última voluntad
Y dio otro bocado, como si nada. Frente la ventana seguía observando. La gente se agolpaba en la calle justo debajo del balcón donde seguía la lluvia. No daban crédito. Eran de todos los colores y de todos los tamaños. Niños, viejos, hombres, mujeres, parados, solteros, casados, se apresuraban a coger el mayor número posible. No había problema. Había suficientes para todos porque la lluvia no cesaba y se hacía más intensa, si cabe. El cañón que los lanzaba a modo de aspersor, regaba de alegría a la muchedumbre. Siguió observando. En su último día, se sentía como Dios.
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Ganador del 16/09, semana 2 |
Autor: Vicente Muñoz Pijuán El exterminador
—¡Tachán! —dijo el asesino, y otras dos o tres se retorcieron moribundas en el suelo.
—¡Tachán! —repitió una y otra vez, y el hormiguero se llenó de caos y destrucción.
—¿Pero qué haces, hijo? —dijo mamá preocupada por la higiene (la mano que no usaba para el exterminio sostenía la merienda).
—Soy Dios mamá, y me llevo hormigas al cielo.
Mamá salió al patio vestida de luto, se sentó junto a él y le cogió por los hombros con los ojos húmedos.
—Déjate, hijo, déjate y merienda.
El niño la miró sin entender, remató sus últimas víctimas y dio otro bocado.
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Finalistas del 16/09, semana 2 |
Autor: Miguel Barceló Sureda La noche más divertida
"¡Tachán!", gritó Marcelo, ante los ojos expectantes de Lucía. Recomponiéndose después del salto, se acercó y le acarició una mejilla con su manita. Hacía tiempo que no se lo pasaba tan bien cuando papá y mamá salían de noche. Siempre solía regañarle y se lo prohibía casi todo. Aquella noche era distinta. La canguro no le impedía hacer trastadas. Tampoco le regañaba. Cuando él despertó, la habían cubierto con una sábana como las de los fantasmas. Papá estaba muy nervioso y mamá lloraba. Un hombre decía palabras que Marcelo no lograba entender, como cardíaco. "Mamá, ¿por qué se la llevan?"
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Autor: Marco Morcillo Martín Final alternativo
¡¡Tachán!! Tronaban los platillos, y entonces el asesino debía hacer coincidir su disparo con el sonido, pero en aquella vieja película, James Stewart siempre lo evitaba. Deseó que el malo alcanzase su objetivo, y para su sorpresa, en el momento decisivo, de un tiro certero se cargaba al tipo del palco.
Un poco asustado, pero en el fondo complacido, buscó Casablanca. La puso en el vídeo y en efecto, al final la Bergman se quedaba con Rick.
Con una sonrisa lobuna en la cara rebuscó en el cajón. Por algún sitio debía haber algo del Coyote y ese maldito Correcaminos.
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Ganador del 09/09, semana 1 |
Autor: Carlos Crespo Pozo El payaso y la trapecista
Papá solía morirse dos veces al día y tres los domingos. Mamá pirueteaba por los techos de lona justo después de su número. Desde las alturas le guiñaba un ojo boca abajo y él le tiraba un beso. Yo, entre bambalinas, interrumpía mis deberes para verlos quererse en la distancia. Ahora mamá apenas anda y hoy papá se ha muerto de verdad. La única que no llora es ella, que dice que le ve la misma cara que en las tardes de circo, míralo, si parece que está a punto de levantarse gritando: ¡tachán!
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Finalistas del 09/09, semana 1 |
Autor: Esperanza Temprano Posada Vendetta
Papá solía morirse dos veces al día, pero nunca a la misma hora, por eso vivíamos en vilo esperando el momento, sin saber cuando iba a producirse. Desde que mamá le dejó plantado, hacía por lo menos dos intentos diarios de morirse, aunque cuando estaba a punto de conseguirlo se imponía su fuerte naturaleza y se iban al traste sus propósitos. Ayer, mamá volvió a casa, el titiritero con el que se fugó le dio esquinazo, le imploró a papá su perdón y éste en vez de dárselo, cerró los ojos, se murió de una vez y la abandonó para siempre.
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Autor: Manuel Merenciano Felipe Finitud
Papá solía morirse dos veces al día. Casi siempre por las calles del centro. La multitud se aglutinaba alrededor mientras yo me encargaba de las carteras. Mi hermana pequeña, de los bolsos. Entonces al menos sacábamos para ir tirando. Pero llegó una época en la que tenía que morirse quince o veinte veces diarias a cambio de una billetera vacía o unas ridículas monedas. Luego hubo un tiempo en que todos pasaban de largo. Poco después algunos individuos volvían a detenerse. Lo hacían con disimulo para vaciarle a papá sus bolsillos. Ahora ni siquiera hay gente. Nos limitamos a huir de los perros.
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