La regla de los tres objetos para describir un personaje

Hay muchas técnicas y consejos para crear buenos personajes que funcionan estupendamente, pero todos ellos, o casi todos, pueden completarse con esta regla que me gustaría compartir con vosotros hoy. Algunos quizás la conozcáis. Se trata de la regla de los tres objetos.

Es una regla que yo conozco gracias a Inés Arias de Reyna, la que fuera mi profesora y que hoy en día es mi compañera en las clases del Itinerario de literatura fantástica, ciencia ficción y terror en Escuela de Escritores, por lo que, si os funciona, el mérito es totalmente suyo.

Lo primero, antes incluso de entrar dentro de la regla de los tres objetos, es advertir que esta técnica no es una técnica única de creación de personajes. Tal y como he comentado al comienzo, se trata más bien de un complemento a cualquier otra técnica que empleéis usualmente para crearlos y que os terminará de redondear y dar profundidad al personaje. Yo, por ejemplo, suelo incluir esta regla como un apartado de la ficha de personaje que relleno solo para los principales y los secundarios. A los terciarios les dedico mucho menos tiempo y profundidad.

Voy a acercarme a esta regla a través de algunas preguntas: ¿qué es la regla de los tres objetos?, ¿para qué sirve la regla de los tres objetos? Y ¿debo emplear siempre que cree personajes la regla de los tres objetos?

Continuar leyendo “La regla de los tres objetos para describir un personaje”

Lo hizo un mago, el deux ex machina en la fantasía

Esta semana me gustaría tratar el tema de los deux ex machina. El otro día en tuiter leí una conversación en la que se afirmaba que en la literatura fantástica se podía ser más permisivo con estos fallos de coherencia porque existían elementos imposibles. No quise entrar en la discusión, sobre todo porque no conocía a todas las personas implicadas, pero no estoy para nada de acuerdo.

No sé si estáis familiarizados con la expresión latina deux ex machina. Es una expresión que literalmente significa «dios en una máquina» y que hace referencia a los aparatos que, en el teatro griego, hacían bajar al escenario a una deidad para que resolviera el argumento.

Hoy en día, la expresión se usa para referirse a otro tipo de situaciones, sobre todo en la literatura y en el cine. Dicha expresión viene a decir que un elemento externo aparece en la obra, rompiendo su coherencia interna, para resolver el final o para introducir un elemento necesario en la trama o en el guión. Es decir, sacarse un as de la manga. Algunos ejemplos son que el héroe llegue en el último momento a salvar a la doncella, que un coche atropelle al protagonista para terminar un relato, que le caiga un rayo, que le toque la lotería, etc.

Continuar leyendo “Lo hizo un mago, el deux ex machina en la fantasía”