Título: La rosa de las nieblas

Autor: Lola Robles

Editorial: Kira Edit

Páginas: 360

Fecha de lectura: Mayo 2018

«La rosa de las nieblas» es una novela publicada por Lola Robles en 1999, pero que no ha caído en mis manos hasta este momento gracias a la visita que nos hizo la autora a nuestro Itinerario de Literatura fantástica, ciencia ficción y terror como parte del programa de conferencias del que disfrutan los alumnos cada año. Y me alegro no solo de que pudiéramos contar con ella aquel día y de estar presente durante la charla, sino de que nos permitiera acercarnos a esta novela prácticamente imposible de encontrar hoy en día.

Voy a comenzar haciendo un pequeño resumen, sin desvelar el final, del argumento de la novela. Yolen, la protagonista, es una piloto libre que llega con otros tres compañeros al planeta de Niflheim con una misión concreta. Durante mucho tiempo el planeta ha permanecido aislado del resto de planetas y organizaciones de la galaxia por culpa de un destierro al que se sometió a los niflungars. La hostilidad del planeta y las relaciones entre los cuatro miembros de la tripulación hacen que la misión peligre y poco a poco los protagonistas van a descubrir la verdadera historia de sus habitantes y también aprenderán algo sobre sí mismos.

El planteamiento no difiere mucho de otros conocidos en las novelas de ciencia ficción o incluso de las novelas de aventuras: un grupo de aventureros o investigadores llegan a un lugar desconocido con una misión y allí empiezan a pasar cosas. En cierto sentido la novela es eso, efectivamente, lo cual no es ninguna desventaja para el libro, pero es cierto que además es algo más.

Considero que los temas de los que habla la historia han envejecido muy bien o que la autora ha tenido muy buen ojo a la hora de descubrir las cosas que nos iban a preocupar hoy en día. La novela encaja muy bien en nuestro tiempo y en las reivindicaciones que se están haciendo actualmente en torno a la literatura de género.

Me estoy refiriendo a la introducción de personajes homosexuales de relevancia en la trama y del feminismo. Parece mentira que una novela que fue escrita hace casi 20 años ya reivindicara estas cosas y sigamos haciendo fuerza para que la cosa cambie. Por fortuna, poco a poco, creo que se va consiguiendo.

Además me gusta la manera en la que los dos temas están introducidos porque, aparentemente, ninguna de las dos cosas es relevante para el argumento, pues la misión no tiene nada que ver con el feminismo o con la homosexualidad, repito, aparentemente, sino con la liberación de varios pueblos oprimidos por un tirano.

Es decir, que la novela habla sobre la libertad. Y es ahí donde el tema, como debe hacerse, guarda relación con las tramas secundarias entre las que se incluye la emancipación y reconocimiento de las mujeres autóctonas del planeta, la libertad sexual y la abolición de la esclavitud. El último de los temas es el más importante entre los secundarios, siendo el de menor importancia el de la libertad sexual.

Las dos mujeres del grupo son las encargadas de deliberar y negociar con los líderes que se encuentran en el planeta, pertenecientes a una estructura patriarcal, violenta, feudalista y esclavista, por lo que los prejuicios y la misoginia de muchos de los personajes hará que la misión peligre solo por el hecho de que en el grupo de extranjeros las mujeres son tan importantes como los hombres. Merece la pena la lectura aunque sea solo para darnos cuenta de muchos comportamientos que se siguen manteniendo hoy en día en nuestra sociedad y que nos suenan anticuados y mohosos.

Otro aspecto a destacar del libro es el tratamiento y la profundidad que la autora ha sabido darle a la protagonista. Yolen es una heroína de acción al más puro estilo, pero con una cohesión y un contexto que la alejan de la simplicidad en la que suelen encuadrarse este tipo de personajes y la convierten en un personaje redondo que aprende y evoluciona. Yolen es resolutiva, inteligente, tiene iniciativa, se hace respetar y valer y lo demuestra constantemente. Supuestamente es una misión sin líder, por lo que las decisiones deben ser tomadas en consenso, pero está claro que la que toma la mayoría de las decisiones es ella, que se convierte en el motor principal de la trama. No solo por ello, sino que, además, la historia está narrada en primera persona desde su punto de vista.

En cuanto a los aspectos mejorables de la novela, que los tiene, podemos encontrar un exceso de conversaciones y de charlas entre los personajes. Absolutamente cada uno de los pasos que dan en el planeta debe ser consensuado, a veces no solo entre los integrantes de la nave, sino entre la gente que van conociendo. Entendemos el proceso, pero la reproducción constante de discusiones en la que los personajes tratan de convencerse unos a otros hace que la lectura se haga cuesta arriba hacia la mitad de la novela.

Además, precisamente por eso, creo que la parte del desenlace, las últimas páginas ocurren demasiado deprisa ya que no se ha dejado espacio narrativo a las acciones de los personajes más allá del debate. Es verdad que los personajes cambian y evolucionan, pero finalmente todo se resuelve de forma rápida y, quizás, algo forzada.

También considero mejorable el número de personajes (demasiados secundarios y algunos con demasiados parecidos) y los nombres elegidos para ellos, que en ocasiones se mezclan. Para una novela con semejante despliegue de personajes hace falta algo más que un índice al final (cosa que incluía mi edición y que se agradece). Necesitamos desarrollo para que podamos llegar a conocer a cada uno de ellos, aunque quizás eso hubiera supuesto alargar demasiado la trama y una pérdida de importancia de Yolen.

Aun así, todos estos últimos aspectos no desmerecen en nada la novela. Una historia de ciencia ficción clásica que no ha envejecido nada y que cualquier editor avispado debería querer tener entre sus publicaciones. Totalmente recomendable si te gustan las novelas de aventuras y la ciencia ficción soft.