Ya llevamos más de un mes encerrados en casa en España y sé que llego tarde a las recomendaciones de libros, pero, si me seguís en el blog, también sabéis que no soy muy partidario de eso de «aprovecha la cuarentena, sé productivo» así que he decidido esperar a que la cosa ya estuviera habituada para haceros unas cuantas recomendaciones lectoras.

Yo soy un poco masoca y durante la cuarentena me he dedicado a leer y releer libros de terror que tenía atrasados porque he descubierto que si veo a otros pasándolo peor que yo, se me olvida un poco la situación por la que estamos pasando. Sé que no todo el mundo piensa igual que yo, por lo que podéis tomar estas recomendaciones simplemente como libros de terror que leer cuando os encontréis con el humor adecuado o bajo el sol en la calle (si es que llega ese día).

No he seguido un criterio sesudo a la hora de seleccionar estas lecturas. Simplemente me han parecido adecuadas y se encuentran entre mis lecturas (o relecturas) más recientes. Además, todas pertenecen al género del terror fantástico.

Invasiones

Comienzo con este libro de Ismael Martínez Biurrun porque es el primero con el que comencé durante la cuarentena y porque además es el que más puede acercarse a la situación que estamos viviendo. El libro fue publicado por la editorial Valdemar en su colección El Club Diógenes en 2017. Es el libro más actual de los que os voy a recomendar hoy.

Invasiones se compone de tres novelas cortas: Coronación, El color de la Tierra y Nebulosa. Las tres de terror fantástico y las tres con elementos comunes. El principal nexo entre las novelas es que en todas las historias los protagonistas se enfrentan a las consecuencias de que un acontecimiento externo irrumpa en sus vidas de golpe y las cambie. Ese elemento, además, siempre es un elemento de la naturaleza. En la primera novela hablamos de una plaga de langostas inimaginable en Madrid, en la segunda de la aparición de una serie de fisuras en la tierra que provocan el desbordamiento de un magma violáceo que altera el comportamiento de la gente y en la tercera se habla de la caída de un meteorito en Guadalajara. En la primera de ellas, la mejor en mi opinión, es en la que se puede establecer un paralelismo más claro con la situación que estamos viviendo porque los personajes se quedan encerrados en una casa sin posibilidad de salir a la calle. Además, en esta primera novela se ve más claro que la invasión es una excusa para que los dramas de los personajes estallen. Una cuarentena siempre es un buen caldo de cultivo para los personajes se desborden y toda la verdad salga a la luz.

En las tres novelas la ambientación está muy conseguida y el uso de los diálogos es impecable. Por ponerle algún pero: en la segunda la historia, el interés se desinfla a medida que va avanzando, y en la tercera, algunos de los personajes no actúan de una forma que a mí me parece coherente con su personalidad. Pero por lo demás considero que es un buen libro, muy entretenido y quizás el menos recomendable para leer en la cuarentena si eres un poco aprensivo.

Picnic a la luz de la luna

Esta otra novela fue publicada también en 2017 por Orciny Press, pero su autor, Nick Antosca, la publicó originalmente en 2008. Con ella ganó el Premio Shirley Jackson en 2009. Esta novela es una historia de fantasmas, pero nada convencional. El protagonista es visitado por el espíritu de un niño que fue asesinado en el bosque y que busca venganza. Debido a dicha visita, el protagonista se verá impelido a realizar un viaje oscuro acompañado por el niño que lo llevará poco a poco a las profundidades de sus propias miserias personales.

Es una novela magistralmente escrita y muy bien traducida por Hugo Camacho. Destaca sobre todo la capacidad de hacernos pasar del mundo real a otro irreal con mucha naturalidad, con la misma naturalidad que pasamos del pensamiento lógico al sueño. Se trata de una novela de terror que en ocasiones roza lo maravilloso, como sucede a veces con los mundos de Tim Burton.

Por ponerle alguna pega, la novela pierde un poco de fuelle a medida que avanza y el final, aunque bien encajado, deja un poco frío. Aun así, merece mucho la pena acercarse a ella y al estar ambientada en Estados Unidos y en un mundo irreal, trasunto del propio Estados Unidos, no es algo que nos haga pensar constantemente en la cuarentena y en el encierro, por lo que es ideal para leer terror en esta temporada.

La casa en el confín de la Tierra

En esta ocasión se trata de una relectura publicada por Valdemar del clásico de William Hope Hodgson. Hodgson es uno de los precursores del terror cósmico que después impulsaría Lovecraft y sin duda fue una de sus grandes influencias. En esta novela se nos cuenta la historia de una casa que sufre la visita y el ataque de unos seres cósmicos nada amigables. El ambiente está muy conseguido y la imaginación y la viveza de algunas descripciones son maravillosas. Eso sí, con la relectura se me han hecho un poco farragosos algunos pasajes y considero que el lenguaje y el estilo se ha quedado algo anticuado. No obstante, se trata de una novela escrita en 1908. De los tres libros, fue el que más me costó acabarme.

Espero haberos picado un poco con alguna de estas recomendaciones y que, si estáis interesados en el terror, os haya descubierto algún libro que no conocíais. Si conocéis alguna de las novelas o la habéis leído, dejadme vuestra opinión en los comentarios.

Como consejo final, si alguno de estos tres libros os ha llamado la atención, os recomiendo buscar librerías por vuestra zona que realicen envíos durante la cuarentena o que permitan comprar los libros por adelantado y recibirlos cuando todo esto pase. Personalmente, considero que va a depender más que nunca de los lectores de a pie el que las pequeñas librerías sobrevivan a esta crisis.