Las mentiras de Locke Lamora

Araceli Jaqueti Fuster

Título original: The Lies of Locke Lamora. Book One of The Gentleman Bastard Sequence (2006)

Autor: Scott Lynch

Traductor: Javier Martín Lalanda

Editorial: Alianza Editorial. Edición digital

Fecha de lectura: Noviembre de 2016

La vida no es fácil en Camorr, una ciudad de canales y palacios construida sobre las ruinas de otra civilización antigua y desconocida. Al menos, no es fácil si no eres noble. En los barrios más pobres aumenta sin cesar el número de huérfanos, que sobreviven como pueden, la mayoría de las veces como carteristas bajo el mando de alguno de los mafiosos locales. La historia arranca con uno de ellos, el Hacedor de Ladrones, cuando trata de deshacerse de uno de estos huérfanos porque, según él, «roba demasiado» y le pone en graves aprietos. El niño, Locke Lamora, pasa a manos del Padre Cadenas y sus Caballeros Bastardos, otro grupo de ladrones del que Locke se convertirá pronto en líder. Años después, los Caballeros preparan un gran golpe para timar a uno de los nobles de la ciudad. Todo parece ir bien hasta que descubren que se han convertido en los peones de otro juego aún mayor.

Desde el principio, esta novela alterna capítulos de lo que podríamos llamar el tiempo presente con otros en los que se cuentan diversas historias del pasado. Me parece una buena estructura, pero, sobre todo en la segunda mitad, repercute en la tensión de la novela. Hay unos cuantos capítulos del presente que terminan con un alto grado de tensión, que se desmorona en cuanto el lector tiene que pasar por otro interludio para llegar al capítulo que realmente le interesa.

Por otra parte, los primeros interludios se basan en la infancia de Locke y de otro de sus compañeros, Jean Tannen. Esto me gustó, ya que proporcionan información del pasado de estos personajes sin necesidad de detener la trama principal. Sin embargo, el autor no nos cuenta el pasado de los demás personajes. Da la impresión de que solo quería contar el de estos dos y, una vez hecho, aunque los interludios hayan perdido su sentido de existir, los continúa durante el resto de la novela para no romper la estructura que había definido para la misma. No obstante, diré en su favor que, aunque muchos de estos interludios no aportan gran cosa a la trama, algunos de ellos merecen la pena en sí mismos, como historias independientes. Así que no recomiendo saltárselos.

Hay otro aspecto que juega en contra de esta novela: resulta un poco difícil entrar en la historia. Tal vez sea por la profusión de nombres, términos y lugares que el lector todavía desconoce, unida a los continuos saltos temporales junto a personajes con los que aún no ha empatizado.

Pero, pese a todo esto, a mí me gustó leerla. Y mucho. No creo que sea la mejor novela que haya leído, ni la más original, pero sí es ante todo una novela de aventuras y, como tal, tiene esos ingredientes que la hacen memorable. Como la relación de los personajes, la sensación de formar parte de un grupo que nunca abandonaría a sus miembros (al igual que Sam nunca abandonaría a Frodo, tampoco Locke lo haría con ninguno de sus Caballeros Bastardos). Y, si bien es cierto que desarrolla algunos personajes más que otros, todos los protagonistas tienen esa mezcla tan atractiva de héroe y antihéroe. Son los «buenos» de la historia y poseen alguna característica de los héroes clásicos de la literatura fantástica, como son la lealtad y esa bondad intrínseca que les impide hacer daño a los demás sin motivo. Pero, a la vez, son también antihéroes. No son paladines de la justicia o de la libertad, ni tienen un fin noble que les impulse. De hecho, ni siquiera tienen un gran objetivo que alcanzar ni aspiran a una grandeza que vaya más allá de su propia fama en las calles de Camorr. Son unos ladrones extraordinarios, que acumulan dinero y riquezas, pero nunca han pensado qué harán con ellas. Así que continúan haciendo lo mismo, una y otra vez, en parte porque les gusta y en parte porque tampoco saben hacer otra cosa. En el fondo, son el reflejo de una sociedad que los abandonó hace mucho tiempo. Y son también un poco ingenuos, como unos niños que participan en un juego que no están preparados para perder.

OJO, a partir de aquí hay spoilers.

Existen otros aspectos que me gustaría destacar, como el papel de los personajes femeninos en la novela. Entre los protagonistas no hay ninguna mujer y, sin embargo, cuando aparece alguna, son personajes fuertes, que llevan las riendas de su vida, unos ejemplos de mujeres que no siempre se encuentran en la literatura fantástica. Me llamó la atención la Araña, la jefa de los espías de la ciudad, que no solo es una mujer, sino que además es una anciana. Lynch rompe con ella el estereotipo de mujer guerrera joven y guapa. Y, en especial, me gustó uno de esos interludios que no aportan nada a la trama general, donde se nos cuenta la historia de las prostitutas de Camorr que, hartas de los abusos de los proxenetas, deciden tomar las riendas y convertirse en sus propias jefas, con sus propias reglas.

Como último aspecto para destacar, pienso que el duelo de Jean con las hermanas Berengias es de los mejores combates que he leído jamás.

También creo que no se debe olvidar que esta es la primera novela publicada de Scott Lynch y la primera parte de una saga. Hay personajes que se mencionan y que nunca llegan a aparecer, como Sabetha o los antiguos habitantes de Camorr. Por supuesto tiene fallos y aspectos mejorables, pero creo que es un autor al que merece la pena seguir, ver cómo evoluciona y lo que nos puede aportar en el futuro (por desgracia, a partir del tercer libro habrá que hacerlo en inglés, porque, aunque ya existen cuatro novelas de esta saga, las dos últimas no se han traducido al español ni parece que se vaya a hacer de momento). Tampoco le vendría mal una reedición a esta primera parte (se encuentra descatalogada y solo se puede conseguir en versión digital), a ser posible con otra portada más atractiva.

Así que, aunque requiere un poco de paciencia al principio, recomiendo la lectura de esta novela, porque llega un momento en que engancha, en el que quieres, casi necesitas, saber más.

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