Lo prometido es deuda: después de dos semanas colmando las redes de amor distópico, apocalíptico, posapocalíptico, zombi, canival, cibernético, mutante, vírico, desquiciado y bromista, hoy toca que hagamos público quién de los 27 participantes en esta maravillosa locura que es compartir nuestras creaciones ha ganado el curso de Invitación a la Literatura Fantástica.

Pero antes de hacerlo, gracias, gracias y más gracias. Nos lo hemos pasado muy bien leyéndoos. Este ha sido el primero, pero no será el último. En unas semanas, os propondremos más juegos, más diversión, más literatura.

Y sin más… tatatatachán… La ganadora es:

  • Cris Carou @CristinaCarou

 

(El sorteo lo hemos realizado con el sistema Sortea2.)

¡¡Enhorabuena, Cris!! En breve, nos pondremos en contacto contigo para que canjees tu premio cuando quieras :).

Os dejamos ahora con la selección de los micros de #AmorDistópico que más nos han gustado. Tened en cuenta que esta recopilación no pretende ser más que eso: un compendio de los que más nos han llamado la atención.

  • Dedalo Ignacio J. Borraz (Facebook): Arrancaron los carteles holográficos, bloquearon la difusión de vídeos de realidad virtual y activaron el virus Carcoma para borrar su rastro de la red. Sin embargo, él, a pesar del silencio cognitivo, sigue soñando con su cara.
  • Bloodyellen (blog): En ese tubo gigante aguantas la respiración 3 segundos y eres escupida con fuerza. Caes en ese colchón y tu vientre está abultado. Ellos dicen que es así como crean vida. Y yo quiero sentir por fin eso que pasa cuando nace alguien de tus entrañas.
  • Carlos Alonso Aldea (blog): Bajo la espesa capa de ceniza, siempre la tierra helada. Y nada. Ella y yo; solos frente al páramo. A veces, mirábamos el resplandor lejano de las tormentas eléctricas. La cogía de la mano y Ella se actualizaba mientras yo le susurraba que todo iría bien.
  • Christin F. (blog): Después de inspeccionar tres bloques seguía sin encontrarlos, los supermercados y hogares llevaban vacíos mucho tiempo pero no iba a rendirme, a juzgar por el frío se acercaba su cumpleaños y pensaba encontrar las galletas que le compraba cada semana.
  • @echagua69: Ante el llanto de la criatura, la madre arropó cuidadosamente a su pequeño sin dejar descubierta ninguna de sus cinco extremidades. El niño cerró sus cuatro ojos y se volvió a dormir
  • Truncarlos: Edda notó la infección en sus hijos antes de que les hicieran la Prueba. Cuando perdieron el raciocinio, Edda se arrojó de cabeza por la ventana con dos cucharas en los bolsillos. Nunca había soportado la idea de que pasaran hambre.
  • @Ata_CIM: Carolina recordaba muy bien los regalos que le había hecho su madre en cada cumple: a los diez años, una mochila para el cole; a los once, un estuche lleno de pinturas de colores. Aquel día, al cumplir doce años, su madre le entregó una pistola.
  • @SusanaCalav: La última batalla tuvo lugar en la Tierra donde se enamoraron entre vapores radioactivos. Ella le lanzó sus esporas de comunicación y él percibió en la vibración del aire su amor. Y así, sin esperanza para el planeta, devoraron juntos al último ser humano.
  • @CristinaCarou: Kshia colocó con esfuerzo el último tornillo y contempló su obra. Despacio, como si tuviese miedo, abrazó a aquel sonriente ser de chatarra. Y, justo antes de que la radiación calcinase sus circuitos, sintió calidez en su interior. Algunos lo habrían llamado amor.
  • @jimenezsojo: Una enamoradiza garrapata se aferraba al pantalón de su último fichaje, trepaba hábil para hacerse ama de su carne, agarrada, chupaba sin encontrar nada que comer, el zombi la miró y la subió a la comisura de sus labios donde aún quedaba algo de sangre seca.
  • @jimenezsojo: El mundo termina, las horas son ya minutos que llegan a su fin, todos corren, la tierra se abre con fulgores de lava candente y ellos, esa pareja de ancianos que tras años se vuelven a ver navegan entre caricias en su bar de siempre.
  • @Cafedetinta: Le llevó tres semanas juntar 369 cabezas de zombis con las que hacer un corazón gigante en la calzada. Así ella vería desde la ventana del rascacielos en la que resistían cuánto la quería.
  • @Stiby2: Cuando saltaron las alarmas de crecimiento poblacional y me obligaron a elegir a uno solo de mis nietos, yo ya había decidido firmar el acuerdo de cesión de vida. Entré en la sala de partos a despedirme de mi hija. Y allí abracé en silencio esa vida que compraba.
  • @Duxiet: La vio un segundo al otro lado de la alambrada, tan igual a sí misma, pero tan distinta. La niña rubia sería llevada al templo, de donde nunca volvería, y ella tendría que resistir entre el pueblo de cabellos negros, simulando que no le faltaba la mitad de su alma.
  • @CarlosSchezBaos: —Mamá, ¿de verdad me quieres? —preguntó Tito a media voz. Mara arropó al niño con una manta y lo rodeó con sus brazos rechonchos en un abrazo que mataba el frío. —Claro, amor mío, de los pies a las cabezas.
  • @Narratorio: -¿Cómo es posible que esté con un mutante? Se preguntaban. Viania y Erek ya estaban acostumbradas a que cuchichearan que una Uruk de tres brazos debería aspirar a algo más que a una humana. Simplemente se miraban y el mundo enmudecía.