La metáfora de situación

En esta entrada me gustaría hablar de un recurso estilístico que está muy extendido y que muchas veces hemos usado y leído, pero que pocas veces hemos analizado. A veces incluso lo hemos usado sin saber que lo estábamos usando: la metáfora de situación.

Empezaremos recordando la definición de metáfora que nos da la RAE en su versión digital a día de hoy: «Traslación del sentido recto de una voz a otro figurado, en virtud de una comparación tácita, como en las perlas del rocío, la primavera de la vida o refrenar las pasiones.». Tranquilos que yo traduzco: Transvasar de un término a otro de la metáfora alguna de sus características comunes. En el ejemplo de las perlas del rocío, estamos trasladando el brillo y el valor estético de una perla a una gota de rocío.

Partiendo de esa definición, una metáfora de situación será aquella metáfora en la que los elementos comparados sean situaciones. Muchas veces la comparación no será explícita, sino que el lector realizará esa conexión mediante la cercanía de las dos situaciones. En el relato «Conservación» de Raymond Carver, por ejemplo, se habla de la situación sentimental de una pareja y su posterior deterioro hasta la ruptura utilizando como metáfora de situación una nevera que se estropea. La nevera nunca se compara con la relación de manera directa, pero es la nevera que la pareja comparte en la casa, por lo que la metáfora en este caso funciona por continuidad o proximidad. Yo escribí un relato en una ocasión utilizando el regalo de una cámara de fotos para hablar también de la situación sentimental de una pareja.  Continuar leyendo “La metáfora de situación”

Razones para hacer fichas de los espacios de tus narraciones

Muchos de vosotros conoceréis y utilizaréis fichas para crear vuestros personajes, es una técnica muy extendida y cuyo uso es bastante común. Sin embargo, no está tan extendido el hacer lo mismo con los espacios por los que se desarrollará el argumento de vuestra historia.

En este caso no quiero hacer distinción entre la literatura fantástica y la realista, puesto que considero que es útil en ambos casos, aunque es cierto que lo va a ser mucho más en la fantástica y la ciencia ficción, sobre todo en las historias en las que el mundo de la narración sea totalmente inventado. ¿Por qué? Pues precisamente por eso. Los personajes actuarán y se moverán a través de un espacio que no existe realmente, por lo que tenemos que tener muy claro cómo es ese espacio. De esa manera podremos hacérselo real al lector en su mente y aumentaremos la verosimilitud del texto. Ya hablaremos otro día de la importancia de los espacios en la ambientación, pero básicamente quedaros con que es más sencillo hablar de algo que se conoce que de algo que no. Además, en ese tipo de novelas es habitual hablar de muchos espacios: ciudades, pueblos, montañas, ríos, caminos, hogares, países, planetas, castillos, naves espaciales, estaciones interplanetarias, etc. Y cada uno de esos espacios tendrá que ser diferente entre sí. Si no tenemos una guía, corremos el riesgo de confundir unos con otros o de cambiar o mezclar elementos que solo pertenecían a uno de ellos, con el riesgo tremendo que eso puede producir en el pacto de verosimilitud.

Continuar leyendo “Razones para hacer fichas de los espacios de tus narraciones”