Hace unos tres años, una empresa de cursos para aprender a escribir me propuso la redacción de un temario de Literatura Infantil y Juvenil, con el objetivo de impartirlo más adelante. Al final, no nos pusimos de acuerdo en lo que a formas
a priori de la sensibilidad se refiere.
Entonces me dije "ahora disfrutaré como alumno". Y así ha sido durante seis estupendos meses, en el Curso Avanzado de LIJ 2007 que, con absoluta maestría, imparte
Esperanza Fabregat en la Escuela de Escritores. Escritor es quien escribe; pero les puedo asegurar que yo no habría alcanzado un nivel aceptable sin este taller ─podrán juzgarlo, pues me he atrevido a incluir un par de cuentos míos,
Nootropix y
Miss fundas, entre las lecturas que sirven de ejemplos─.
A falta de las correspondientes propuestas de ejercicios, Seis piezas de LIJ sirve a todos los efectos como manual válido para un curso. En principio, iba a estar estructurado en dos bloques: exposición didáctica y aproximación científica. Con una doble finalidad: por una parte, "enseñar" a escribir para niños y chicos de entre 6 y 14 años (16 a lo sumo); por otra, aprender a conocer a nuestro público, en especial, en cuanto a personalidad se refiere, amén de ilustrar cómo los autores profesionales conocen ─o al menos intuyen─ estas claves biopsicológicas y las manejan con soltura.
Habida cuenta el volumen de hojas alcanzado, el proyecto ha cambiado: en todo caso, pero ni siquiera esto es seguro, habría de complementar este libro con un segundo.
Quizá la redacción les parezca demasiado seria para el tema tratado. Me hubiera gustado conjugar mejor el desenfado con la precisión. Pero sospecho que esta última ha salido ganando. Una cosa sí puedo prometerles: he trabajado con verdadera ilusión y dedicación en él; al revés que la mujer de Lot, no miren atrás si algo no se entiende con facilidad: el contexto o los ejemplos posteriores aclaran sobremanera. Creo, además, pero tómense esto como una opinión muy personal, que incluso los aficionados a escribir para adultos pueden extraer algo útil de estas páginas.
Con la esperanza de que disfruten.
Santiago Gallego