
Un amigo, nada más. No sé, no sé.
Un niño que jugaba Por un campo abierto. Un niña que lloraba Por su vestido nuevo.
Un amigo, algo más. No sé, no sé.
Un alma desgraciada, Un corazón roto. Una mujer enamorada Con un amor silencioso.
Un amigo, nada más. No lo creo, no lo creo.
Una caricia, un beso. Un corazón que nace de nuevo. Una lágrima, un deseo. Un alma que muere de anhelo.
Un amigo, nada más. No lo creo, no lo creo.
(Primavera, 1981)