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Pocas veces se puede asistir a un episodio tan novelesco como el que se nos propone en esta novela, y lo más fascinante es asistir al periplo moral del protagonista sintiendo sus ojos superpuestos sobre los tuyos, sus pensamientos recorriendo tu mente.
La fábula misma es apasionante, meclando con pericia temáticas universales con una maestría del lenguaje dificil de igualar, sin duda la cumbre de un Javier Marías que no ha vuelto a llegaral nivel de excelencia literaria que despliega en cada página de la novela (acaso en "Fiebre y lanza").
El deseo, la muerte, el miedo, la compasión. la indolencia, el remordimiento, el peso de los secretos, otra vez el deseo, forman el paisaje de sentimientos enel que se debate el protagonista, un auténtico naufrago de la ética que no termina de encontrar la paz que ansía.
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